El fiscal Francisco Paigés brindó nuevas precisiones sobre el grave caso de maltrato infantil ocurrido en Balnearia y que tiene como víctima a un bebé que permanece internado en Córdoba en estado crítico y con riesgo de vida.
El caso había sido dado a conocer durante la jornada de ayer. Ahora, el responsable de la investigación confirmó algunos de los datos que habían trascendido inicialmente y reveló nuevos elementos surgidos de los estudios médicos realizados al pequeño.
Según explicó Paigés, el bebé ingresó en primera instancia al hospital de Balnearia con un cuadro de cianosis e insuficiencia respiratoria. En ese momento también se advirtieron aparentes golpes, aunque la prioridad médica fue estabilizar su cuadro respiratorio.
Posteriormente fue derivado a San Francisco, donde lograron estabilizarlo y se avanzó con diferentes estudios que permitieron determinar la existencia de graves lesiones.
“Presenta fractura de cráneo, fractura en uno de sus miembros superiores y no descarto algún otro tipo de lesión ósea, más allá de golpes externos”, precisó el fiscal.
Cocaína en sangre
Uno de los datos más relevantes confirmados por Paigés es que los estudios realizados al bebé detectaron la presencia de cocaína en sangre.
La investigación intenta determinar cómo llegó la sustancia al organismo del pequeño. Por el momento, no se estableció si habría sido suministrada directamente o si podría haber llegado a través del amamantamiento.
“No está determinado si fue suministrada o, en realidad, la cocaína que presenta el bebé es a consecuencia del amamantamiento. Eso todavía los informes no me lo precisan”, señaló el fiscal.
Paigés indicó además que los padres negaron tener relación con el consumo de estupefacientes. Debido a la presencia de cocaína detectada en el bebé, también se dio intervención a la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico de San Francisco.
Los padres están detenidos
Los padres del pequeño, un hombre de 33 años y una mujer de 26, ambos residentes en Balnearia, fueron detenidos por orden de la Fiscalía.
Actualmente están imputados por el delito de lesiones graves calificadas y se ordenó su traslado a establecimientos penitenciarios.
La investigación todavía busca establecer la mecánica de las agresiones y determinar la responsabilidad que habría tenido cada uno.
Paigés explicó que existirían lesiones recientes y otras de mayor antigüedad, de más de 48 horas.
“Esto me permite sostener que ninguno de los padres sería ajeno al hecho que estoy investigando”, afirmó.
Los propios padres lo llevaron al hospital
De acuerdo con lo informado por el fiscal, fueron los propios padres quienes trasladaron al bebé al hospital de Balnearia ante el cuadro de insuficiencia respiratoria.
Desde allí fue derivado a San Francisco y posteriormente, debido a la gravedad de su condición, trasladado al Hospital Neonatal de Córdoba Capital.
“El cuadro de salud es crítico, con riesgo de vida”, confirmó Paigés.
La Fiscalía realiza un seguimiento permanente de su evolución, debido a que el estado de salud del bebé podría incidir en la calificación legal de la causa.
Consultado sobre la posibilidad de que la investigación pueda derivar en una figura penal más grave, Paigés sostuvo: “No puedo aseverar ni descartar ninguna posibilidad por el momento”.
Intervención por otros dos menores
En la vivienda de Balnearia residían además otros dos niños, de 2 y 10 años, quienes también fueron examinados para determinar si presentaban lesiones.
La situación motivó la intervención inmediata de la UDER Morteros, dependiente de SENAF, que adoptó medidas de protección para garantizar el resguardo de los menores.
Mientras el bebé permanece internado en Córdoba y lucha por su vida, la investigación continúa para establecer cómo se produjeron las lesiones, determinar las responsabilidades y esclarecer de qué manera la cocaína llegó a su organismo.